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Y el Domingo, dia del Señor. Y Dios bajó de los cielos y vino a Harlem a cantar y a bailar. Misa gospel. Según entramos nos recibe un amable señor trajeado, con .guantes blancos, elegantísimo. A nuestro paso entran muchas señoras arregladísimas, al puro estilo Missisippi (seguro que me faltan o me sobras eses.. sorry ). Todas con tocados en la cabeza, de plumas, lazos, broches, o con pañuelos bordaditos con puntillas, sujetados con horquillas. Elegantísimas, y los hombres igual; con traje, corbata, zapatos impecables, relojes impecables, abrigos largos y sombrero. Y qué os voy a contar de cómo le sientan los trajes a los hombres de color, elegantíisimos, perfumados. Genial. La impresión es buenísima. Todos te sonríen. Se saludan entre ellos con abrazos, en definitiva con contacto físico, al contrario bastante de la costumbre anglosajona de no tener a penas contacto físico al saludarse. Delante del altar hay señoras y señores de rodillas rezando, con los brazos extendidos, alguno se tumba totalmente en el suelo (hay moqueta ). Imposible tomar fotos. Es un acto religioso muy íntimo y personal para ellos. En los laterales hay varios señores vigialndo y cuidando de que todo vaya bien, de que nadie moleste etc etc. A una china la han regañado amablemente por sacar la cámara. Nos preguntan de qué pais venimos y nos invitan a subir a la parte de arriba, donde vemos que llegan más españoles, italianos, chinos etc. A las once empiez a la misa. Salen dos guitarristas, el bateria, y dos pianistas. Entre el público veo que tienen una especie de panderetas y otros instrumentos musicales. Empieza la música, ni qué contaros que el equipo de sonido es como el de las fiestas de mi pueblo, es decir, bastante bueno. La acústica es excelente. La música anima un montón y al ritmo desde la entrada principal y por los pasillos van entrando las y los contantes, casi todo son mujeres con las famosas túnicas, enooormes, por por que ellas son enormes, a lo Montserrat Caballé; todo el mundo en pie, dando palmas, y empieza la misa. La piel se te pone como la de las gallinas de oir tantas voces maravillosas cantando. Todo es muy emotivo, muy alegre. Muchos aleluyas, aleluyas, Dios es bueno, Dios es grande, etc etc. Toda una experiencia, que si alguna vez vais a NY no os teneis que perder; eso sí con mucho mucho respeto, ya que no es un espectáculo si no un acto religioso. Salimos a la calle y es evidente que estamos en Harlm, hay blancos pero poco. Curioso, por que a las ocho de la mañana me fui a dar un paseo, y ´lógicamente sólo había chinos; ahora sólo hay negros. El ambiente bueno. Como es Domingo hay tenderetes en la calle de camisetas y cosas así, veo una chulísima y se la compro a mi hermana. El vendedor es simpatiquiisimo y me pregunta que si quiero hacerme una foto frente al teatro Apolo. ¡¡¡ Ostras ¡¡ Ni me había fijado, estoy junto al teatro donde cantaban en sus comienzos los hermanos Jackson, y el propio Michael, y muchos otros más. Nos hace varias fotos. Avanzamos. Curioso, en un muro hay pegadas fotos horribles, fotos de lo que hicieron con ellos, ahorcados, quemados, torturados.Hay cosas que no se olvidan, ni olvidarán jamás, a pesar de ello la gente de color aquí es amabiliiisima, cordial, simpática, alegre, muy muy buena gente.Tomamos el metro y nos vamos de compras a B&H ... interesantísimo lugar.